Por Germán Biscardi | Muchos somos los amantes de los viajes y de ese particular gusto por conocer nuevos lugares, ciudades y culturas. Es que al momento de definir un destino, adentrarse en la aventura de seleccionar pasajes, planificar estadía, elegir destinos y actividades, y todo lo que un viaje implica es sin duda alguna un disfrute inigualable.

Hablando de destinos internacionales, y si de historia milenaria, arte y vanguardia se trata, la capital de Japón –Tokio-  esconde una riqueza que hace tambalear el gusto por cualquier otra ciudad, ya que propone una infinidad de opciones para hacer, ver, degustar y descubrir, proponiendo una experiencia que sin duda te enriquecerá.

Muchos dicen que es la ciudad que nunca duerme, que nunca se acaba, que siempre cambia. Lo cierto es que a pesar de vivir años y años en la ciudad, en Tokio siempre vas a poder descubrir espacios, barrios, zonas, lugares y hasta esquinas que nunca en tu vida viste. No por nada es una de las ciudades más grandes y habitadas del mundo con una proyección urbana difícil de imaginar.

Pero cuando nos planteamos qué ver y hacer en Tokio es muy fácil asustarse por la inmensidad de la ciudad y la variedad de opciones que ofrece al turista. Es común no saber muy bien por dónde empezar.

Viendo el lado medio lleno del vaso, esto es muy positivo, porque es difícil que se nos acabe la ciudad, pero también un gran inconveniente porque siempre nos vamos a dejar cosas pendientes. Aunque también podemos convertir este inconveniente en una ventaja: siempre tenemos una excusa para volver!

Con una buena planificación, podremos ver una gran parte de Tokio.

Para poder hacernos una idea clara de cómo son la ciudad y sus distintos barrios, para una primera visita a la capital nipona son necesarios un mínimo de 4-5 días aproximados dedicando uno de ellos a hacer alguna excursión desde Tokio. De la mano de nuestros amigos on line de Japonismo, les vamos a mostrar cuales son los imperdibles zona a zona de esta maravillosa ciudad de la que saldrás sin duda alguna enriquecido una vez que tomes contacto con ella.

Centro de Tokio

Centro:

  • Palacio Imperial de Tokio: residencia oficial de la familia imperial y si vamos en época de floración de los cerezos, pasear por el foso Chidorigafuchi, es uno de los lugares más pintorescos de la ciudad;
  • La recientemente restaurada Estación de Tokio y adentrarnos en ella para sentir el bullicio de la ciudad y de las ciudades subterráneas que allí podemos encontrar;
  • Desayunar fideos rāmen en alguno de los restaurantes abiertos por la mañana de Tokio Rāmen Street, una zona dedicada a restaurantes especializados en rāmen bajo la estación de Tokio;
  • Maravillarse ante la arquitectura del Tokio International Forum;
  • Probar la deliciosa comida de tres estrellas Michelin de Ryugin, uno de los mejores restaurantes de la capital;
  • Visitar la zona del antiguo mercado de pescado de Tsukiji para tomar delicioso sushi a cualquier hora en los callejones colindantes;
  • Dar un relajante paseo por los jardines Hama Rikyu, una burbuja de paz en pleno centro de Tokio;
  • Dar un paseo por la zona de Shiodome y Shinbashi, llena de pasos elevados, terrazas a varios niveles y muchos rascacielos, así como el reloj diseñado por Miyazaki. o el interesantísimo Nakagin Capsule Tower, un edificio de apartamentos-cápsula.

Ginza:

  • Pasear por Ginza y ver los maravillosos escaparates de tiendas y restaurantes y disfrutar de la arquitectura de las tiendas de marcas conocidas. El ideal: paseo a pie para disfrutar de la mejor arquitectura de Ginza;
  • Tomar una rica tempura en alguno de los restaurantes de la zona;
  • Si preferimos sushi, podemos tomar un delicioso y exclusivo sushi en la barra de sushi de Hakkoku;
  • Y si preferimos carne de Kobe, destacamos Bifteck no Kawamura, con carne de calidad excepcional;
  • Aprovechar el domingo cuando las calles principales son peatonales para dar un bonito paseo y ver Ginza desde otra perspectiva;
  • Llegar hasta Yurakucho, un callejón paralelo a las vías de la JR repleto de restaurantes de sushi, ramen, etc;
  • Pasar por delante para admirar la maravillosa fachada del rehabilitado teatro Kabuki-za.

Norte de Tokio

Ikebukuro

  • Pasear por las calles cercanas a la estación, repletas de neones, restaurantes y tiendas;
  • Perderse en la zona de Sunshine City y visitar el acuario Sunshine International Aquarium, el planetario Sunshine Starlight Dome, el showroom de Toyota Amlux o disfrutar probando las gyoza del Namco Namja Town;
  • Pasear por Sugamo, el llamado «Harajuku de las abuelas» para ver los negocios dedicados a la gente mayor.

Nippori y alrededores

  • Pasear por la zona de Yanaka, llena de templos y calles comerciales con deliciosa comida callejera;
  • Visitar la zona de Yoshiwara, el antiguo “barrio de placer” de Edo (actual Tokio), que todavía mantiene cierto ambiente de la época.

Akihabara

  • Dar un paseo por la calle principal y callejuelas traseras del barrio de Akihabara admirando los neones de grandes tiendas, las tiendas pequeñas que parecen detenidas en los años sesenta, los maid cafésy frikadas varias de las tiendas de merchandising, etc;
  • Visitar el café de las AKB48y comprar merchandising de uno de los grupos musicales más populares de Japón o el Gundam Café y hacerse fotos en la entrada y con los platos de formas chulas del restaurante;
  • Tomarnos algo en la cafetería N3331, situada entre vías del tren y pasear por las tiendas del centro comercial Maach Ecute, situado en la antigua estación.

Suidobashi/Iidabashi:

  • Dar un paseo por el parque Koishikawa Korakuen, un diseño del siglo XVII;
  • Subir al Bunkyo Civic Center, con uno de los mejores miradores gratuitos de Tokio;
  • Visitar la Catedral de Santa María de Tokio, una preciosa obra del arquitecto Tange Kenzo que es la sede de la archidiócesis de Tokio;
  • Pasear por Kagurazaka, uno de los barrios de geishas todavía en activo en Tokio con muchos callejones empedrados y muy estrechos.

Noreste de Tokio

Puerta Kaminarimon en Asakusa.

  • Ver el edificio de Asahi Super Dry;
  • Si vamos en época de floración de los cerezos, pasear por el parque Sumiday disfrutar de las vistas de la torre Tokio Skytree rodeada de sakuras.

Cerezos del parque Sumida

  • Disfrutar de un crucero fluvial por el río Sumida que nos llevará hasta los jardines Hama Rikyuo hasta Odaiba;
  • Cruzar el puente Azuma-bashi y acercarse al barrio de Sumida para subir a la nueva atracción de Tokio: la torre Tokyo Skytree;
  • Vistas desde la Tembo Galleria en la Tokyo Skytree.

Ryogoku

  • Visitar el estadio Kokugikan, donde se celebran los combates de sumo. Si hay competición, entrar a ver unas cuantas luchas y disfrutar del espectáculo;
  • Comer chanko-nabe, el plato más importante en la dieta de un luchador de sumo;
  • Tomar unas de las mejores gyozas de todo Tokio en Kameido, un barrio tradicional con muchos locales y restaurantes;

Bahía de Tokio

Odaiba:

  • Visitar el museo teamLab Borderless, el primer museo de arte digital de Tokio;
  • Ver la puesta de sol desde la playa artificial de Odaibay relajarse viendo el tiempo pasar y viendo cómo Tokio se va iluminando frente a nosotros;
  • Visitar la sede de la cadena de televisión Fuji TV, no sólo para aprender un poco más sobre sus programas y artistas, sino también para disfrutar de maravillosas vistas de Tokio desde su azotea;
  • Ir de compras en alguno de los múltiples centros comerciales como el Aqua City, el Venus Fort (con su curiosa decoración interior como si de una ciudad italiana se tratara) o el DiverCity que expone en su exterior un impresionante Gundam;
  • Visitar el Miraikan: literalmente, ‘museo del futuro’, es decir, de ciencia e innovación;
  • Puesta de sol desde Odaiba.

Oeste de Tokio

Akasaka y Aoyama

  • Santuario Hie de Akasaka, un auténtico oasis en pleno centro de la ciudad;
  • Disfrutar de la auténtica carne de Kobe en el lujoso restaurante especializado en carnes 511 Kobe Beef Kaiseki;
  • Pasear por el cementerio de Aoyama donde se encuentra enterrado Hachiko junto a su amo;
  • Especialmente en otoño, disfrutar de los árboles ginkgo de la avenida Jingu Gaien;
  • Disfrutar de uno de los mejores restaurantes de Asia: Narisawa.

Roppongi y Torre de Tokio

  • Pasear por Roppongi Hillsy admirar las vistas de la Torre de Tokio desde su observatorio en la azotea de la Torre Mori;
  • Visitar el ondulado y precioso National Art Center Tokyo;
  • Visitar el cercano parque Shiba y el templo Zojoji, situado a los pies de la torre de Tokio, mezcla de tradición y modernidad.

Shinjuku:

  • Pasear por las calles y callejuelas llenas de neonescercanas a la estación de Shinjuku y acabar en los callejones de la pequeña Golden Gai, una joya en plena Shinjuku;
  • Subir a los miradores del edificio del Gobierno Metropolitano de Tokioy disfrutar de sus vistas de 360º;
  • Aprender un poco sobre el mundo del “Sake” visitando una fábrica de sake local y disfrutando de una cata personalizada;
  • Dar una vuelta por Shinjuku Nichome, el “barrio gay” de Tokio;
  • Visitar el restaurante Ogasawara.

Harajuku y Yoyogi:

  • Visitar el santuario más importante de Tokio, el santuario de Meiji;
  • Adentrarse en la cultura idol-pop y gothic-lolita de la calle Takeshita-dori, repleta de tiendas de esa temática;
  • Comer una típica crepe de Harajuku. Son especialmente populares las de la calle Takeshita con mil frutas e ingredientes para elegir;
  • Tomar unas ricas gyoza en Gyoza Lou, restaurante de gyoza emblemático de la ciudad.

Shibuya:

  • Cruzar el paso de cebra más célebre del mundo;
  • Subir a alguno de los múltiples miradores para ver el cruce de Shibuya desde las alturas;
  • Hacerse una foto con la estatua de Hachiko, el perrito más famoso del mundo entero;
  • Comprar ropa o al menos ver cómo es la moda gyaru en el emblemático centro comercial Shibuya 109;
  • Comer en Hiroo, uno de los barrios más exclusivos y familiares de Tokio.

Ebisu y Meguro:

  • Acercarnos a Ebisu Garden Place y hacernos una foto como Domyouji y Makino del dorama Hana Yori Dango;
  • Tomarnos una cerveza Sapporo en el Beer Museum Yebisu mientras aprendemos más sobre su fabricación;
  • Disfrutar de la belleza de los cerezos en flor en Nakameguro, paseando a lo largo del río mientras tomamos algo y disfrutamos del ambiente;
  • Pasear por Jiyugaoka y tomar unas de las mejores tartaletas de queso de todo Tokio en Bake.

Setagaya:

  • Tomar la línea de tranvía de Setagayay llegar hasta el templo Gotokuji, conocido como el “templo de los maneki-neko”, los gatitos de la suerte;
  • Pasear por el valle Todoroki, el único valle natural de los 23 distritos de Tokio.

 

LOS IMPERDIBLES DE TOKYO

Torre de Tokio

Esta torre, la respuesta de Tokio a la Torre Eiffel, es mucho más que una plataforma de observación. También es el hogar del Museo Mundial de Récords Guinness, un acuario y un museo de cera.

Harajuku

Muy conocido por ser el centro de la cultura juvenil de Tokio, este barrio tiene unas tiendas y restaurantes geniales. Y es perfecto para probar el matcha y ver a la gente pasar.

Templo Shofukuji

Shofukuji no está en Tokio. Fukuoka es una de las diez ciudades con más habitantes en todo el país y la más grande de Kyushu. Fukuoka está realmente cerca de la costa asiática continental, tan cerca de Seúl como de Tokio, por lo que a pesar de no estar en la ciudad propiamente dicha, no podés abandonar Tokio sin visitar el primer templo Budista Zen de Japón.

Palacio Imperial de Tokio

Construido en el lugar donde se encontraba el antiguo castillo Edo, los resplandecientes jardines del palacio son ideales para disfrutar de un tour histórico. Son gratis, pero hay que solicitar la visita por internet con antelación.

Museo Nacional de Tokio

Con la colección más grande del mundo de arte y objetos japoneses que van desde alfarería antigua hasta majestuosas esculturas, pasando por espadas samuráis.

Café de gatos

Los cafés de gatos son extrañamente populares, ¿pero…cuál elegir? Prueba el Temari no Ouchi en Musashino, con una decoración de cuento de hadas o admira las diferentes razas que viven en el Neko JaLaLa de Chiyoda.