Por Germán Biscardi | Basta realizar una búsqueda en Google sobre «¿Cuál es el propósito de un desfile de moda?» para que el popular motor de búsqueda arroje casi 4.000 millones de resultados. Esto podría considerarse un sinfín de resultados para el ojo inexperto, pero para un avezado en la materia no es nada en absoluto. No hay un tema más emocionante que el propósito de un desfile de moda. Pero no son solo los espectadores los que se preguntan sobre ello. A medida que la máquina internacional de la Semana de la Moda se acelera para desplegar la primera ronda de la industria de los desfiles de la década de 2020, cada rincón de este negocio cuestiona el propósito del sistema bianual de semanas organizadas y pasarelas.

«Creo que esta es la gran ilusión en esta industria, que solo se trata de espectáculos, pero en realidad no es así», afirman desde Loewe, la prestigiosa firma de marroquinería y diseño internacional. JW Anderson, por su parte, afirma que los otros aspectos de su trabajo como director creativo constituyen al menos el 70% de su trabajo. “Los espectáculos son una proporción menor. A veces, la gente no quiere escuchar eso», afirma.

Phillip Lim, el prestigioso diseñador que lanzó su marca 3.1 Phillip Lim en la Semana de la Moda de Nueva York en 2005, se está alejando por completo del sistema de desfiles. El diseñador reconoce que en lo profundo de su ser, lamenta el cambio en la industria que ha afectado también su negocio. «El cambio no ha sido por la ropa en sí misma. Ha sido sobre todo lo demás, y el “circo” que lo rodea. Sé que no estamos en el negocio del circo».

Pero como en toda realidad, nada es absoluto. Donde algunos rechazan los desfiles en pos de promover eventos de tienda, presentaciones, cenas o campañas dirigidas a las redes sociales, otros parecen estar seguros de que la pasarela es el único camino a seguir. Marc Jacobs es representante de esta corriente. En sus redes sociales, ha comenzado a etiquetar su ropa con la palabra “Runway” y la fecha de sus desfiles de moda.

Entonces, la pregunta de U$S 4 mil milloneses: ¿Cuál será el propósito de un desfile de moda en la próxima década?

Cuando un diseñador se muestra en el calendario de desfiles de una semana de la moda, especialmente un diseñador emergente, hace una gran diferencia en cuanto a la formalidad de negocio de su marca. Ser parte de una gran semana de la moda, también importa digitalmente. Mucha gente está sintonizada para ver ese contenido en vivo a través de las redes, por lo que los números aumentan. ¿Dónde más se podría hallar un espacio con las personas más influyentes de la industria que realmente pueden elevar tu carrera? Los mejores editores están ahí. Los compradores están ahí. La prensa está ahí. Las redes sociales están ahí.

De todas maneras, la industria de la moda se está transformando. Como todo organismo vivo, la cambio es su ley y el modelo de funcionamiento fundado en la pasarela pierde lentamente su foco para migrar hacia un esquema donde el gran escaparate de la moda pasan a ser las propias redes sociales, en vivo, en directo, las 24horas, los 365 días del año.

La sostenibilidad ya no es una opción; es esencial. Quizás la moda –con un poco de retraso- comienza a ver que el único desfile de modas sin impacto ambiental es el que no se hace. Esta afirmación surge de Bureau Betak uno de los estudios que producen desfiles y Fashion shows mas aclamado a nivel internacional. Algunas marcas, como Gabriela Hearst, han trabajado para compensar el carbono de sus shows, un proceso que puede ser difícil de medir y, por lo tanto, difícil de cuantificar. Otros, como Marine Serre, están utilizando materiales reciclados o reciclados para construir escenografías.

Desde Bureau Betak, han establecido una oficina que funciona independientemente para repensar el problema ambiental de la moda desde cero. «Estamos construyendo un manifiesto de conciencia ecológica para la producción de eventos temporales y desfiles de moda. Hay mucho que decir al respecto». De hecho, su equipo está preparando un comunicado de prensa completo que llegará en unas pocas semanas. «El año pasado, formalizamos pautas internas para ayudar a que estos eventos sean menos impactantes en todos los aspectos, desde el reciclaje de materiales hasta la promoción de energía renovable; estas iniciativas ya están implementadas en nuestras casas», afirman.

Claro está que el impacto ambiental de un desfile de modas es pequeño en comparación con el daño que la producción de prendas causa al medio ambiente. Aún así, muchos ven a la prensa asociada con un evento de moda como una oportunidad positiva para abogar por el cambio y crear conciencia. «Lo que creo firmemente que cambiará el mundo es que somos una de las industrias más visibles y lo que hacemos en esa industria, los desfiles de moda, son posiblemente los eventos cortos más visibles en el mundo», sostiene Bureau Betak. «Por esa razón, es muy importante no solo realizar la acción y ayudar a salvar lo que podamos, sino comunicarlo y mostrarlo a un alto nivel para crear conciencia dentro y fuera de la industria de la moda».

Datos y entrevistas: Gentileza de Condé Nast Internacional.