En una alfombra roja colmada de looks cautivantes los colores fueron sin duda los grandes protagonistas de la velada.

En cuanto a los vestidos, el nude se robó todas las miradas en textiles preferentemente lisos y vaporosos, apostando por momentos a sutiles transparencias y bordados en todo momento discretos. Apostando por siluetas clásicas, la fortaleza de los diseños buscó sorprender a través de acabados exquisitos y cinturas marcadas. En contraposición con lo visto en ediciones anteriores, la silueta femenina se dibuja a partir de telas delicadas con importante movimiento y destellos sobrios.

Dior, Gucci, Chanel, Elie Saab o Zuhair Murad son solo algunas de las firmas que desfilaron por el esperado escaparate de encanto y belleza.